Las membranas plasmáticas están compuestas fundamentalmente por lípidos, que se disponen en una doble capa o bicapa lipídica en la que se insertan diversas clases de proteínas.
Lípidos:
- Fosfolípidos: Constituyen la estructura básica de las membranas. Están formados por una cabeza hidrófila o polar y dos colas hidrófobas o apolares; es decir, dos moléculas anfipáticas.
Al ser moléculas anfipáticas, los fosfolípidos se disponen con las cabezas hidrófilas en contacto con el medio acuoso y con las colas hidrófobas en oposición a este medio.
La estructura que forman los fosfolípidos no es rígida, porque pueden presentar movimientos.
· Difusión lateral: un fosfolípido intercambia su posición con otro que está situado en la misma monocapa, mediante un desplazamiento lateral.
· Rotación de fosfolípidos: las moléculas giran sobre su eje longitudinal.
· Flexión de las cadenas hidrocarbonadas: los fosfolípidos aumentan o disminuyen al grado de separación de las colas hidrófobas.
· Flip-flop: un fosfolípido se desplaza verticalmente y ocupa un lugar en la monocapa opuesta.
A menudo, los lípidos están unidos a moléculas de glúcidos y forman glucolípidos. Los glucolípidos se sitúan en la parte exterior de las membranas y pueden representar hasta el 5% del total de lípidos de la membrana en las células animales.
- Funciones:
· Receptores químicos, es decir, moléculas exteriores a las células con capacidad para unirse a otros compuestos y provocar un cambio en la célula.
· Determinan la individualidad antigénica de la célula.
- Colesterol: Las moléculas de colesterol se disponen de forma intercalada entre los fosfolípidos. Esto limita la movilidad de los fosfolípidos.
Esto proporciona estabilidad a la membrana y reduce su permeabilidad.



No hay comentarios:
Publicar un comentario